Canfield es un solitario clásico con una pila de reserva, cuatro columnas de tablero y bases que empiezan en el rango inicial revelado durante el reparto. Las secuencias vuelven de rey a as cuando hace falta.
La reserva es el corazón del juego. Una buena partida la abre de forma constante sin llenar el tablero con cartas que no ayudan a las bases ni al siguiente movimiento útil.
¡Has ganado!
Puntuación final: 0
Cómo jugar
Objetivo
Mueve las 52 cartas a las cuatro pilas base. Construye cada base por palo, pasando de rey de vuelta a as.
Cómo ganar
¡Ganas cuando las 52 cartas están ordenadas en las cuatro bases!
Preparación
Se reparte una carta boca arriba para iniciar la primera base: esa será la carta base. Se reparten 13 cartas a la reserva (12 boca abajo, 1 boca arriba). Se reparten 4 cartas al tablero (1 por columna, boca arriba). Las 34 cartas restantes van al mazo.
El rango de la carta base determina qué se puede colocar en bases vacías: cualquier carta del mismo rango puede iniciar una nueva pila base.
Cómo jugar
Tablero: Construye hacia abajo en orden descendente con colores alternos (roja sobre negra, negra sobre roja).
Base: Construye por palo en orden ascendente. Al llegar al rey, continúa con el as. La primera carta colocada en una base vacía debe coincidir con el rango de la carta base.
Reserva: Solo está disponible la carta superior. Úsala para llenar espacios vacíos del tablero o moverla al tablero/base.
Tablero vacío: Se llena automáticamente desde la reserva cuando hay cartas disponibles.
Robar 3: Haz clic en el mazo para repartir 3 cartas al descarte. Solo se puede jugar la carta superior del descarte. Cuando el mazo esté vacío, haz clic para reciclar el descarte.
Movimientos rápidos
Haz doble clic en una carta para moverla automáticamente a una pila base si es posible.